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Dame una razón para vivir y moriré cien veces...
dame una razón para morir y viviré por siempre.
Marqués de Sade
Acercate y mira en su interior... ¿que ves?


...para una dulce violeta... cuyo reflejo es aún mas cautivador y hermoso que el original... sencillamente porque su enorme corazón resplandece en su rostro, transmitiéndonos su luz a los que tenemos la enorme fortuna de conocerla, y tenerla en nuestras vidas.