Parece que la vida se empeñara en ponerme delante justamente un aspecto emocional en el cual debo madurar y aprender, ya que en el pasado tambien me ha sucedido algo similar.
Me considero una persona apasionada, pongo pasion en lo que hago -ya sea aficion, amistad o relación- pero no con cualquier cosa, tiene que ser algo que me motive lo suficiente, ya que me suelo mover entre extremos -o todo o nada- y aunque esa misma energia pasional sea mi fuerte en la mayoria de las ocasiones, tambien puede ser una gran debilidad... cuando te dejas llevar demasiado, sin contar con la otra persona o con sus necesidades o deseos, los cuales no tienen porque coincidir en intensidad o tipología. Máxime cuando es algo complicado a veces controlar el vinculo o dependencia que genera mi lado sumiso... y que siempre crea algun tipo de afectividad en dicha relación, ya que se suele -sobre todo con el tiempo- hacer que la parte Dominante sea el centro, que por un lado es necesario, pero... hay que saber controlar o dosificar tu entrega, porque corres el riesgo de dar demasiado y luego encontrarte vacía, por haber ido dejando de lado tus intereses o deseos como persona. Hay que conseguir mantener cierta independencia dentro de todo ello, aunque a veces cueste mas que otras, y nos tengan que dar un "toque de atención" al respecto, que, siendo algo duro, es necesario para seguir teniendo cierta objetividad, y que desde aquí, agradezco.
La lección a aprender - aparte de lo anteriormente expuesto- es que no se puede ir por la vida cual cometa intentando arrastrar a quien deseo, como si fuera una estrella enganchada por mi inercia... ya que cada un@ es diferente y posee ritmos distintos -algunos pueden ser mas complementarios que otros que duda cabe- pero hay que saber respetar y sobre todo valorar lo que nos pueden aportar, que aunque en un principio nos hagan reflexionar o caer en tristezas varias, siempre nos ayudan a crecer interiormente, aunque no sea de forma suave o sutil.
En parte sé que en estos años he crecido porque antes seguramente hubiera caido en la autocompasion, culpando al universo o a quien pillara con tal de no hacerme responsable de mis actos y que como todo, tienen sus consecuencias... ahora me niego a esconderme tras ello, y mucho menos a hundirme por algo que no es nuevo para mi, quizá por que me quiero mas que antes y me valoro y conozco mucho mas.
Sé de mis "tretas" manipuladoras a veces para conseguir lo que quiero, de mi egoismo a veces sin ponerme en el lugar del otro, de mis intentos de llamar la atención o captar un cariño que deberia ser capaz de darme yo misma... pero tambien soy consciente de mi sinceridad y lealtad sin limites cuando la persona lo merece, de mi generosidad y energia siempre dispuesta a dar, y sobre todo, de mi capacidad de sentir por cualquier pequeño detalle en un momento dado y de transmitirlo adecuadamente... en resumen, tener la capacidad de destruir o crear en un momento dado es mucha responsabilidad, máxime por el daño que se puede llegar a causar a otros o a uno mismo, por ello se debe estar en continuo aprendizaje interno, aunque cueste y a veces haya momentos peores que otros por los que todos pasamos en nuestro camino vital.
La conclusión a la que he llegado, es sencillamente respetar sobre todo a quien es diferente, dejarle el espacio vital que necesite, en lugar de agobiar o poner demasiada intensidad en ello... no por esto voy a cambiar, ya que seria un error que a la larga pasaria factura, porque cada uno es especial siendo precisamente como es, y pudiendo aportarnos cosas de las cuales podemos carecer en mayor o menor medida, pero la cuestión es complementarse, no terminar asfixiandose por intentar poseer algo que no es nuestro, ya que cada uno se pertenece a si mismo en primer lugar, para poder darse a los demas como debería...
Y en el caso de que lleguen a surgir sentimientos de por medio y fuera del ámbito d/s -sean correspondidos o no-, cada uno es libre de valorar si le merece la pena continuar, aunque pienso que cada relación tiene algo que aportar en su momento, ya sea en mayor o menor medida. Mi ideal siempre ha sido algo que englobe un

todo, pero en el camino de dicho ideal, tampoco voy a ir cerrando puertas a otras experiencias eso esta claro.
Para finalizar deciros que, aunque en estos días vuelva a estar con mi fiel compañera llamada "soledad" me niego a dejarme llevar por la tristeza, porque sé que a vosotros os sigo teniendo, y principalmente me tengo a mi misma para seguir adelante en este mundo de sensaciones agridulces a veces.
El tiempo como siempre se encargará de decidir lo demas...